coffe love

Cuántas veces hemos sido testigos de este debate entre quienes cuentan ovejitas hasta la madrugada tras tomar una taza de café a media tarde y quienes la ingieren justo antes de acostarse para dormir como benditos. ¿Dónde esta el quid de la cuestión? Este es el secreto que intentan explicar en el artículo de Lifehacker titulado What Caffeine Actually Does to Your Brain (Lo que la cafeína le hace realmente a tu cerebro). Los autores describen el proceso químico que hace comportarse a nuestro cerebro de forma engañosa al ingerir este compuesto.

Cuando estamos despiertos, en estado de vigilia, nuestras neuronas cerebrales producen una sustancia llamada adenosina, que repartida por todo el cuerpo se encarga, entre otras cosas, de mandar la señal de cansancio al cerebro cuando alcanza un determinado nivel; es decir, inhibe la actividad neuronal empujando al cuerpo al sueño.

Cuando tomamos cafeína, este producto actúa bloqueando el receptor de adenosina; es decir, como un autentico imitador. ¡Y de gran talento! Este suplantador se dirige a los receptores de adenosina y, debido a su similitud, es aceptada por el cuerpo como real y consigue la entrada con éxito. En realidad, hay unos pocos receptores de adenosina en todo el cuerpo, pero la cafeína parece interactuar con la mayoría directamente. Una vez noqueados los receptores, otros estimulantes naturales del cerebro, como la dopamina y el glutamato, pueden campar a sus anchas y provocar un efecto temporal de alerta que erróneamente atribuimos al excitante ingerido, sea te o café. Realmente lo que hace la cafeína es apartar del cerebro la señal de cansancio y le fuerza a trabajar despabilado.

Esta sensación dura unas horas, ya que esta sustancia posee una vida media en el cuerpo de seis horas; es decir, comienza su proceso de absorción entre dos y tres horas tras su consumo y su efecto se prolonga otras tantas.

Sin poseer la potencia de otros estimulantes como las anfetaminas o la cocaína (ni tampoco sus perjuicios), con la cafeína no podremos eliminar el cansancio de una semana de estudio, pero sí se puede utilizar para estimular la mente, ya que su efecto es más sutil.

Estos efectos varían en longitud y fuerza, de persona a persona, dependiendo de varios factores fisiológicos pero a partir de ahora tendré en cuenta este detalle a la hora de sucumbir a los efluvios de esta bebida, para que su disfrute no me impida caer en brazos de Morfeo.

Laura Castillo Casi, enfermera y periodista

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