Por casualidad, Diocleciano Silva, propietario de un yate privado, se topó con una majestuosa estructura piramidal de 40 metros bajo las aguas en la costa de la isla de Terceira, una de las islas que forman el archipiélago de las Azores (Portugal) en el Atlántico.

Según las mediciones barométricas realizadas, esta misteriosa formación con forma de pirámide cuenta con unos 60 metros de altura y una anchura en su base de unos 8.000 metros. Está situada cerca del Banco Dom Joao de Castro, una superficie marina entre las islas Terceira y San Miguel. Según su descubridor ha relatado a la BBC, la forma piramidal de esta masa es perfecta y aparentemente se encuentra orientada por los puntos cardinales —del mismo modo que lo hace la Gran Pirámide de Guiza—.

En la actualidad, varios grupos de expertos están investigando, con la ayuda de la Armada de Portugal, este increíble hallazgo y prefieren mantenerse en silencio y no lanzar ninguna hipótesis hasta que no se terminen los trabajos. En cambio, quienes sí se aventuran en teorías son los arqueólogos lusos, quienes confían en que esta estructura forme parte de las construcciones de la mítica Atlántida.

Y lo hacen en base a las evidencias que obran en poder de la Asociación Portuguesa de Investigación Arqueológica de que en la isla de Pico se identificaron restos de una civilización anterior a la colonización portuguesa de esta zona. Hallazgos que se componen de una variedad de estructuras piramidales e incluso pinturas rupestres datadas hace miles de años.

Se trate de la perdida Atlántida o sencillamente de una civilización prehistórica, este descubrimiento puede marcar una nueva etapa en la arqueología de la zona.

Las Azores son un archipiélago formado por una cadena de nueve islas volcánicas que se localizan a 1.500 kilómetros al oeste de Lisboa. Descubiertas a principios de 1400 por los capitanes portugueses Gonçalo Velho Cabral y Diogo de Silves, no fueron habitadas hasta 1439. No obstante, los sucesivos descubrimientos arqueológicos encontrados muestran que tuvieron moradores mucho antes. La misteriosa pirámide descubierta parece que ha estado por debajo del agua como mínimo 20.000 años, desde la última edad de hielo.

No se trata del único hallazgo arqueológico de este año que se asocia a la civilización de los atlantes. Hace unas semanas conocíamos también el descubrimiento de una ciudad sumergida en el Caribe que se relacionaba con la Altántida, de cuya existencia se hizo eco hasta el célebre filósofo griego Platón.

Como en esta ocasión, una formación en forma de pirámide fue la desató la imaginación de los aventureros, aunque en el caso de la ciudad perdida caribeña, todo apunta a la existencia de una civilización precolombina que moró por estas tierras ahora sumergidas hace miles de años.

Enrique Leite

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