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Después de una copiosa comida, todos —si no tenemos ocupaciones en que entretenernos— acabamos entrando en un estado de coma de lo más agradable que nos acaba induciendo a una reparadora siesta.

Aunque está muy extendida la creencia de que se trata de que el estómago necesita un mayor aporte de sangre y que, por tanto, se la quita al cerebro, no se lo crean. Se trata de algo más sencillo y complejo a la vez: la activación de un tipo de neuronas denominadas orexinas.

Estas neuronas son las responsables de la activación de nuestros sistemas de alerta. Cuando aumenta el torrente de glucosa en sangre, lo que sucede cuando hacemos la digestión —es decir, convertir la comida en nutrientes para nuestras células— es que bajamos la producción de estas hormonas o las desactivamos, si lo prefieren… Entonces es cuando nos entra ese sueñecillo rico, rico. De hecho, a mayor cantidad de alimentos ricos en carbohidratos o dulces, mayores son los niveles de glucosa y, por lo tanto, más posibilidades de acabar en brazos de Morfeo.

Pero hoy no solo queremos hablar de la siesta, sino también de esa desagradable sensación de frío que nos entra cuando echamos una cabezadita y que nos acaba por fastidiar ese sueño reparador del mediodía en ocasiones. Nos despertamos bien por el frío o abrimos los ojos con manos o pies entumecidos.

Y tiene que ver también con la digestión. Una vez procesados los alimentos ingeridos, se transportan a la sangre a través de los capilares del intestino. O sea, que se produce un cambio, una redistribución, en el funcionamiento de nuestro torrente sanguíneo. Fluye más cantidad a los capilares que rodean el sistema digestivo. Porque no deben de olvidar que esto es un juego de suma cero, y si hay más sangre en una parte de nuestro cuerpo es porque falta en otro.

Ese cambio, altera la temperatura corporal, ya que a través del sistema circulatorio también se controla el calor en todas partes de nuestro cuerpo y a más calor en el estómago y más frío en la periferia.

Por ello, si quiere dormir siesta, lo mejor es comer algo rico en glucosa y, sobre todo, acostarse abrigadito, que luego vienen los resfriados….

Bon profite.

Enrique Leite

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