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Chicas, las que vivís en zonas templadas sabéis que un año más nos toca pasar la prueba del espejo. Ya nos hemos despojado de las protectoras prendas invernales y,en breve ,habrá que lucir a piel descubierta lo que la naturaleza —y nosotras mismas en un segundo momento por dejarnos tentar— nos otorgó.

Y antes de nada, una declaración de principios… Somos como somos y quien no nos acepte…. no interesa. Y entrando en materia, valgan estas líneas para desterrar prejuicios y leyendas urbanas. Es tiempo de que nos bombardeen por todos los lados recordándonos que, como seres humanos del género femenino, la estética nos obliga a pasar por los talleres de reparación y eliminar rastros pilosos de brazos, antebrazos, piernas y otras zonas corporales. Y a cada empresa le corresponde aportar su solución imaginativa o económica.

Ahora bien, la leyenda se ceba con las cuchillas de afeitar: que si tras el rasurado crece el pelo más duro, que si sale más oscuro, que si crece más fuerte. Pues radicalmente: NO… El pelo humano no hace distingos entre varones y mujeres y los efectos son iguales para todos. Así que del mismo modo que a ellos, cuando se afeitan la barba, ni les crece más dura ni fuerte,  nuestros pelillos de las piernas tampoco.

Ciertamente, el pelo se oscurece con la edad y esos bebés rubios se tornan castaños con el paso de los años, pero en nada tiene ver con su poda. Obedece a otros criterios que tienen que ver con la edad o con su contacto con el sol: el pelo recién cortado está menos expuesto a la decoloración que provoca el sol, pero solo es cuestión de tiempo, a medida que transcurran los días ese efecto decolorante ira provocando los cambios.

Tampoco se torna más duro. A los chicos les raspa la cara a los dos días del afeitado pero luego se vuelve suave. ¿Por qué? Pues sencillamente porque un capilar recién cortado no es puntiagudo sino romo, y de ahí la sensación de mayor grosor o dureza.

Y no existe una relación entre la frecuencia del afeitado y el crecimiento del cabello. Como cualquier parte de nuestro organismo, el crecimiento está determinado previamente y en nada influye el cortarlo todos los días o cada veinte.

Y por último, olvídaros de que cortar pelo blanco hace que salgan más canas.

Teniendo en cuenta todos estos asuntos que  afectan a la anatomía capilar, está en nuestra mano dejarnos llevar por la corriente al uso de moda y comenzar las sesiones de depilación o no, pero sabiendo que cualquiera de los métodos en el mercado son igualmente válidos y que solo nuestras preferencias deben guiarnos a la hora de eliminar el vello.

Laura Castillo Casi, enfermera y periodista

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