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No nacimos, evolucionamos, para ser sedentarios. Así que desterremos el viejo mito de que la tendencia natural del ser humano es la molicie.  Y al margen de las necesarias horas que precisa nuestro organismo para regenerarse y descansar, parece que si nos erguimos sobre las patas fue para permanecer de pie y nunca sentado.

Y no lo decimos nosotros. Una prestigiosa revista como es Journal of The National Cancer Institute asegura que existe una relación entre el tiempo que un humano pasa sentado, sea por necesidades laborales o por pura vagancia, con el riesgo de contraer cáncer. En concreto, de colon, endometrio o pulmón.

Y lo alarmante de este estudio es que aborda sus resultados desde un nuevo prisma: no se trata de combatir el exceso de sedentarismo que nos impone la sociedad del progreso con la práctica regular de ejercicio (de sobra es conocido que el binomio sedentarismo/salud son dos líneas contradictorias). Aunque el sedentarismo marca una tendencia al sobrepeso y cuando hay unos kilos de más empeora nuestra calidad de vida y nuestra salud, el riesgo de padecer estos tipos de cáncer no tiene nada que ver con la actividad física. Vamos, que si su trabajo le obliga a permanecer ocho horas sentado, el riesgo de contraer esta enfermedad no disminuye aunque después de su hornada practique ejercicio.

El estudio afirma que el sedentarismo aumenta en un 24% el riesgo de padecer cáncer de colon, en un 32% el de endometrio y en un 21% el de pulmón. En el terreno del ocio, los datos resultan aun más alarmantes. Los autores afirman que costumbres como ver la tele en exceso disparan el riesgo hasta un 54%. Y la explicación reside en que este mal hábito suele verse acompañado de otros nada saludables como consumir bebidas gaseosas o comida basura.

Los autores también revelaron que por cada dos horas adicionales que una persona pasa sentada el riesgo aumenta en un 8% para el cáncer de colon, en un 10% para el de endometrio y en un 6% para el de pulmón.

No se lo tome a broma, que los datos obtenidos incluyen 43 estudios. Es decir, un análisis de cuatro millones de personas y casi 70.000 casos de cáncer.

Enrique Leite

 

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