tibet

Los aficionados a la montaña conocen las habilidades de los sherpas tibetanos. Guías locales que demuestran una increíble capacidad de adaptación a esas paredes de roca por las que transitan con suma facilidad. Para ellos, subir un 8.000 es tan sencillo como para usted recorrer la distancia que supera su domicilio del súper.

Este hecho diferencial ha movido a un grupo de investigadores a conocer qué aspectos de su morfología los ha convertido en excelentes escaladores. Y la respuesta la ha aportado la genética: la presencia en su ADN de un gen que les permiten moverse con mayor facilidad en espacios con bajo nivel de oxígeno, como sucede en las alturas.

Pero lo sorprendente es que este gen es fruto de la convivencia de los Sapiens con otras especies, en concreto, de los Denisovanos, un homínido ya extinguido. Esta variante que está implicada en la producción de hemoglobina por nuestro organismo.

Denominado E EPAS1, se activa cuando los niveles de oxígeno en la sangre disminuyen, provocando la producción de más hemoglobina. Es decir, resulta mucho más eficaz y aumenta la resistencia de sus portadores cuando desarrollan su actividad en peores condiciones. Quizá por ello lo llaman el gen del superatleta.

Pues bien, esta variante se generalizó entre los tibetanos hace miles de años. Lo novedoso de la investigación es que pone en evidencia que la cohabitación entre especies permitió a los humanos evolucionar y a adaptarse a nuevos entornos de condiciones más duras, extremas. Es decir, que un gen de otra especie de humanos ayudó a los humanos modernos a sobrevivir.

En esta ocasión, la relación entre ambas especies ha podido probarse gracias a unos restos de ADN denisovano encontrado en Siberia que pudo ser secuenciado, pero abre el interrogante sobre cuántos genes no propios portamos que realmente son herencia o fruto del mestizaje con otras especies de homínidos.

Vamos, que visto lo visto, casi mejor no ir presumiendo por ahí de la pureza de sangre, que parece que lo del mestizaje además de dar mejores resultados es la línea evolutiva más adecuada para la supervivencia.

Eduardo Costas, catedrático de Genética 

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