global-communication-background (2)

Por mucho que queramos superarla, la Naturaleza nos lleva ventaja y siempre acaba por superarnos, hasta en poder de destrucción. Aunque en esta materia en concreto, la verdad es que estamos demostrándonos alumnos aventajados y quién sabe si acabaremos superando al maestro (yo no tengo duda de que acabaremos con la vida en la Tierra, o mejor dicho que acabaremos con la que conocemos, porque seguirá existiendo, aunque sin rastros de la especie humana).

Pero hoy no nos ocuparemos de salvar nada ni a nadie, solo de constatar una paradoja. El mundo se organiza en redes: los procesos biológicos, procesos bioquímicos, el propio cerebro y nosotros también, ustedes y nosotros nos comunicamos por una: internet, por ejemplo.

Pero si se dan cuenta, las únicas que fallan son las artificiales. Las otras siguen funcionando de manera natural intercambiando información de manera eficiente. Digamos que son estables, todo lo contrario que internet, que se cae y colapsa cada dos por tres.

Así que puestos a desarrollar una nueva, ¿no piensan que lo mejor sería imitar a la Naturaleza? Si son de esta línea de pensamiento, les recomiendo leer este estudio publicado en Nature Physics. Si no tiene tiempo o le mata la curiosidad, allá va la conclusión: todo depende de una sencilla relación, la que tiene el patrón de conexiones que se establece en la estructura interna de cada red. Es decir, que la estabilidad depende la cantidad y calidad de los nodos de conectividad.

En declaraciones a SINC, uno de los autores aventura: “Hemos demostrado que si las interconexiones entre redes las proporcionan nodos con una alta conectividad dentro de su red (hubs) y hay un grado moderado de convergencia en las conexiones, el sistema de red de redes es estable y robusto a los fallos”.

La teoría la han probado estudiando las conexiones de las redes neuronales. Los autores aseguran que si se aplicara su teoría a multitud de situaciones cotidianas (redes bancarias, internet o incluso la red eléctrica), difícilmente se llegaría al colapso.

El hallazgo puede ser revolucionario… si se aplicara, claro, porque me temo que los diseñadores de redes siguen prefiriendo trabajar por los métodos habituales: pruebo algo y luego soluciono los fallos. Desde luego, este método colapsa, pero al menos a los desarrolladores les permite ser insustituibles.

Eduardo Costas

Anuncios