peces sexo

Por el título ya imaginarán de qué van la siguientes líneas. De sexo… pero no se me pongan en situación, que la cosa sucede bajo el agua y tiene como protagonistas a unos pececillos. Así que fuera fantasías. La cópula es algo frecuente en el mundo animal de los vertebrados, pero los historiadores no acaban de ponerse de acuerdo sobre cómo desarrollaron este saludable hábito. Al menos, hasta ahora.

Resulta que este invento tan placentero fue obra y milagro de unos peces, por supuesto ya desaparecidos, llamados placodermos, más o menos la friolera de hace unos 385 millones de años en una parte del planeta que hoy ocupa Escocia, en concreto en zonas de agua dulce. Estos pececillos desarrollaron, los machos, una extremidad sexual en forma de letra L (ósea) que servía para transferir el esperma y ellas, unos pequeños huesecillos (pares) que servían para colocar el miembro en el sitio correcto para favorecer el apareamiento y la cópula.

Decíamos que en Escocia, pero la verdad es que se han encontrado fósiles de estos pececillos de apenas ocho centímetros de largo en otras zonas lacustres de Estonia y también de China. De hecho, la pista que llevó a este descubrimiento, que a buen seguro revoluciona la historia de la reproducción sexual, se produjo por casualidad cuando el descubridor se topó con un fósil de esta especie en una de las colecciones en poder de una Universidad de Estonia.

El caso, es que los científicos llevaban mucho tiempo mosqueados intentando descifrar para qué podrían servir esos huesecillos en forma de L que formaba parte de la anatomía de estos pececillos, hasta que este equipo de investigadores ha dado con la clave.

Ahora bien, y llega el turno para la modestia, el equipo reconoce que todavía falta profundizar algo más en su trabajo para demostrar que forma parte del mecanismo evolutivo del resto de las especies y no de una función especializada de ciertos grupos de placodermos.

Para los curiosos, no fue la postura del misionero la primera adoptada, sino que practicaban el sexo unos junto a otras pero de lado. Lógico, si piensan que el pene tenía forma de L.

Anuncios