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Mirar fijamente la pantalla del móvil o la tablet puede dañar seriamente la salud de su columna vertebral. Y no se trata de que estos aparatos pesen mucho y nos hagan caminar cabeza abajo, es más bien una cuestión de postura o, mejor dicho, de malas posturas a la hora de su uso. Cuando utilizamos el smartphone para algo que no sea una conversación telefónica, es decir, para casi todo, existe una tendencia natural a echar nuestra cabeza hacia adelante. Y si no nos creen hagan la prueba.

Esa posición supone  añadir tensión a nuestro cuello, o mejor dicho a las cervicales. Eso se traduce en dolores de cuello y cabeza, pero esa tensión va recorriendo toda nuestra columna vertebral y acabará por ocasionarnos más de una molestia en otras zonas, como las lumbares. Molestia que acabará en lesión a tener en cuenta  a medio y largo plazo.

La advertencia se hace desde las páginas de la revista médica Surgical Technology International, que ha publicado los resultados de un estudio sobre el asunto. El autor del trabajo, un cirujano lumbar, alerta de este tipo de problemas derivados del uso inadecuado de nuestros queridos móviles. 

Kenneth Hansraj, cirujano lumbar y autor del informe, explica que nuestra postura al utilizar los smartphones puede ser un factor de riesgo. El estudio explica que cuanto más inclinamos nuestra cabeza hacia delante, más tensión ejercemos sobre nuestra columna.

Como media, la cabeza de los humanos viene a pesar en torno a los cinco kilos. Aparentemente, no es un peso elevado, pero si tenemos en cuenta la presión que ejerce sobre la columna al inclinar nuestro cuello en un ángulo de 60 grados, esta presión se traduce en torno a los 30 kilos, y eso ya resultan palabras mayores.

Como en casi todo lo que se refiere a la columna, la solución pasa por adoptar las posturas adecuadas. O sea, es cuestión de entrenamiento para convertir en hábitos saludables -lo mismo que ocurre con los movimientos correctos que debemos hacer para levantarnos o sentarnos- esas posturas inadecuadas.

En el caso de los móviles y tabletas es sencillo: si Mahoma no va a la montaña… La posición correcta consiste en que, en lugar de bajar la cabeza para observar la pantalla, subamos el brazo y acerquemos el teléfono a nuestro ángulo de visión. Invertir este movimiento redundará en beneficios para el cuello y columna.

Una vez más, estamos ante un problema puramente de evolución y adaptación a las nuevas tecnologías. Si no queremos renunciar al futuro y, sobre todo, si no queremos convertirnos en Quasimodo, el pobre jorobado de Nôtre Dame, ya saben… mejor mover el brazo que agachar la cabeza (que, por otra parte, ya nos la agachan bastante nuestros dirigentes políticos).

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