Tontos

Una de las acepciones de la palabra inocente define a personas con escasa inteligencia. Vamos, a los simples o tontorrones. Y sin duda, si lo trasladamos al género, inocente se conjuga en masculino. Que los hombres son más idiotas que las mujeres es algo que salta a la vista, de la misma manera que sus maneras de divertirse o de llamar la atención son, además de realmente idiotas, peligrosas. Y si no, busquen un personaje femenino como protagonista de las hazañas de la serie de Jackass.

Pero como toda afirmación hay que probarla, vayamos a lo científico. “Los riesgos idiotas se definen como riesgos sin sentido, donde la rentabilidad aparentemente es insignificante o inexistente, y el resultado es a menudo extremadamente negativo”. Son palabras literales de un estudio publicado en el British Medical Journal. Pues bien, ese razonamiento actúa como un imán en las mentes de nuestros compañeros. De hecho, las muertes de los chicos por haber tomado malas decisiones superan en una proporción de ocho a diez a las de las chicas.

La investigación que concluye que ellos “tienen un planteamiento” más limitado es fruto de 19 años de trabajo. Los premios Darwing donde se evalúan y distinguen las muertes más absurdas ocurridas alrededor del planeta, atendiendo a cuatro criterios: estilo, veracidad, capacidad y autoselección. De sobra es conocido que siendo de la misma especie, hombres y mujeres no somos iguales.

Ciñéndonos al cerebro, ellos tienen más conexiones cerebrales en los circuitos del neocórtex (el de las emociones) y menos en el hipocampo (el de la memoria a corto plazo), lo que convierte a los muchachos en alocados: se olvidan del riesgo). A este dato, hay que sumar que el lóbulo frontal es mayor en las mujeres que en los hombres, que es la que se ocupa de la toma de decisiones y la resolución de problemas. Con esos simples mimbres tendríamos la respuesta a los resultados del estudio de marras.

Siendo seria la investigación, desde luego no se puede tomar como concluyente, aunque la tendencia que apunta se confirma en parte con los hechos mencionados. Pero yendo al grano, díganme quién es capaz de planear el robo de un cable de acero y solo se le ocurre cortarlo estando dentro de la cabina. O hacerse terrorista, enviar una carta bomba sin suficiente franqueo postal y abrir el sobre devuelto por Correos. O ponerse a jugar a la ruleta rusa dando saltos de un sitio para otro en un campo de minas. O intentar masturbarse con una lijadora.

Solo a ellos se les puede ocurrir este tipo de genialidades. De hecho, existe la denominada “Teoría de la Idiotez Masculina” (MIT, por sus siglas en inglés) que dice que los hombres son más propensos a tomar decisiones menos inteligentes simplemente para llevar adelante un rito, para hacer alarde de su capacidad u osadía o bien para obtener algún tipo de estima social de sus congéneres.

Desde luego, son adorables, aunque no destaquen por su inteligencia. Y dicho lo dicho, paciencia, que llega el 28 de diciembre. A ver con qué ocurrencia se despiertan,

Laura Castillo Casi, enfermera y periodista

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