marea roja muy interesante

Un día sí y otro también aparecen noticas relativas a los perjuicios que nos hacemos al alterar de manera constante -y consciente o inconsciente- el equilibrio medioambiental del planeta. En cualquier caso, esas actividades merecen el nombre de irresponsables.

A ver si nos aclaramos: el sistema -la vida- funciona precisamente porque se mantiene en equilibrio, y aunque tenga un cierto umbral de tolerancia a los cambios -sobre todo a los que se producen de manera natural y no inducida por la mano del hombre-, este es limitado y cualquier alteración supone la desaparición de multitud de especies y, también, la aparición de otras nuevas mejor adaptadas a las nuevas circunstancias.

Ahora bien, como esto funciona como una maquinaria bien engrasada, el hecho de que se pierdan por el camino algunas de estas especies tiene un efecto dominó que afecta a la supervivencia de las otras. O sea, y poniéndonos en plan apocalíptico, si seguimos por este camino los que estamos condenados a desaparecer somos nosotros. No peligra la vida en el planeta, sino nuestra existencia.

Y ahora viene la moraleja de la reflexión. Nos empeñamos en seguir llenado los litorales de residuos. Unos residuos que terminar por eutrofizar las aguas, las saturan de nutrientes, que son el caldo de cultivo ideal para que determinadas especies de microalgas encuentren una sobredosis alimentaria que les permite crecer descontroladamente. Este crecimiento, que se llama bloom, tiñe las aguas de rojo -de ahí su nombre de marea roja- y amenaza con el normal crecimiento de otras especies, porque además resultan tóxicas. O sea, marea roja es igual a devastación y muerte.

La imagen de la foto es una instantánea del satélite Envistat de la costa de Emiratos Árabes Unidos. De la noticia se hace eco Muy Interesante. En esta zona opera una de las plantas de desalinización más grandes del mundo. Y está bien abastecer a la población de esta zona de agua, pero ¿está bien convertir en una selva un desierto de este modo?

Sus residuos son vertidos al mar con las consecuencias antes descritas. En la instantánea se puede ver cómo avanzan las mareas rojas, que a medio plazo impedirán incluso el funcionamiento de la propia planta, que no podrá por tanto abastecerse de agua.

¿No es como para pensárselo dos veces?

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