estudiar con hambre

Foto de Miguel Grandío.

En el mundo universitario, febrero traza una línea, un antes y un después que vaticina si nos espera un mes de junio venturoso gracias a habernos comportado como hormiguitas del estudio o, por el contrario, estará cargado de agobios ante la acumulación de cates cosechados por haber pasado un invierno de cigarras y fiestas.

Pero como al mal tiempo hay que poner buena cara, si es de los segundos o, incluso, si forma parte del primer grupo, y como se trata de ir preparando el cuerpecillo para lo que nos espera, allá va un truco para encarar con mejores posibilidades los exámenes que vienen.

Y tiene que ver, una vez más, con el funcionamiento de nuestras hormonas. Porque aunque no se lo crean, también juegan un papel fundamental. Tal y como está montado el sistema, los exámenes se componen en una buena parte de comprensión de conceptos y por otra parte de una buena dosis de memoria para retenerlos en nuestro cerebro.

La lógica nos puede inducir a pensar que para lograr una mejor retención y aprendizaje lo natural es enfrentarnos a ese libro repleto de saberes y esa página en blanco de nuestra mente en el mejor equilibrio corporal posible.

Es decir, estar pletóricos de energía que nos permita asimilar esos conceptos. Pero, y ahí es donde actúan las hormonas, resulta que los receptores del hipocampo, esa zona cerebral relacionada con el aprendizaje, se activan a través de la ghrelina.

Exacto, la misma hormona que se pone en marcha cuando tenemos que comer. Y a mayores niveles en el cuerpo de ghrelina, mayor capacidad de aprender. Por eso, es recomendable, tener el estómago vacío cuando nos dispongamos a estudiar.

Está demostrado que esa activación de los niveles de ghrelina puede mejorar la creación y recuerdo de nuevas memorias. Puede sonar a castigo, estudiar y tener la sensación de estómago vacío, pero nuestro organismo es así y además de evitar que nos invada esa sensación de sopor que nos induce a la siesta tras la ingesta, asimilaremos de manera más rápida lo que estudiemos.

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