terremoto

Ya sabemos que, siendo los más listos del planeta, no necesariamente somos los más hábiles. De hecho, las especies que nos rodean nos sorprenden a menudo con determinadas habilidades que nos dejan a la altura del betún.

Una de ellas es la capacidad que tienen para adelantarse a las catástrofes naturales. Ya saben, eso de que las ratas son las primeras en abandonar el barco antes de que se hunda. Por ejemplo, muchas especies son capaces de detectar que se avecina un terremoto bastante antes de que se produzca, lo que hace que intenten ponerse a salvo ante el desastre.

El asunto tiene que ver con los sentidos y su capacidad de leer la electricidad existente en el ambiente, según pone de manifiesto un último estudio divulgado por científicos de la universidad británica de Anglia Ruskin. Los investigadores analizaron las imágenes captadas por cámaras ocultas del comportamiento de los animales en el Parque Nacional de Yanachaga-Chemillén, en Perú, en 2011.

Comprobaron cómo, paulatinamente, habían ido desapareciendo animales de una zona situada a unos 320 kilómetros del epicentro de unseísmo, 23 días antes de que este se produjera, y que durante cinco de los siete días previos al temblor, las cámaras no registraron la presencia de ninguno.

Analizando al mismo tiempo el ambiente en el parque, comprobaron cómo en estos días, la zona estaba cargada de iones positivos, algo que a los animales les provoca agitación y confusión. Y esta, a juicio de los científicos, es la causa por la que se alejaban de ese área. Es un efecto, la ionización, comprobado en numerosas ocasiones. Se trata de un mecanismos de defensa de la naturaleza cuando va a ser sometido a estrés.

“No se trata de que los animales hayan desarrollado la capacidad de predecir terremotos, sino que, en general, tienden a apartarse de los estímulos poco placenteros”, explica uno de los investigadores a modo de conclusión. Pero en cualquier caso, del mismo modo que los mineros bajaban al interior de la tierra con el canario en la jaula, este hecho puede resultarnos de utilidad a la hora de encontrar métodos fiables para predecir la actividad sísmica.

Sobre todo, si tenemos en cuenta que la reacción animal se produce bastantes días antes de que venga el terremoto, hecho que podría ayudar a salvar vidas humanas.

Por cierto, cuanto más pegado al suelo viva, más facilidad tiene el animal para detectar esa ionización.

Anuncios