Cáncer de sangre

Descifrar el mapa genético de las mutaciones resulta una herramienta imprescindible para tratar determinado tipo de enfermedades, en especial las relacionadas con el cáncer. Y desde ahora, contamos con un instrumento fundamental para abordar las relacionadas con la sangre y la producción de sus componentes que pueden evolucionar hacia la leucemia aguda.

Un crecimiento incontrolado de las células de la sangre es la causa de este cáncer y se desarrollan por un problema genético que hace que una proteína no deje de trabajar, esté siempre activada. La investigación publicada en el ‘New England Journal of Medicine’ constata que el orden de las mutaciones influye en el desarrollo posterior del cáncer.

Los investigadores se centraron en dos genes, el ‘jak2’ y ‘tet2’,  cuyas mutaciones están presentes en el 10% de los tumores y comprobaron que en función de cual de los dos genes muta antes, el cáncer se desarrolla de determinado modo.

Aunque pueda sonar un poco lioso, conocer el orden de las mutaciones resulta un factor fundamental y que determina cual debe de ser el protocolo adecuado para su tratamiento. Por ejemplo, los pacientes que adquieren la mutación del gen JAK2 en primer lugar son significativamente más propensos a manifestar exceso de producción de glóbulos rojos y trombosis, pero menos disposición a desarrollar exceso de plaquetas en la sangre.

Y a la hora de tratarlo, comprobaron que “el fármaco sólo reduce el crecimiento de las colonias en las muestras donde la mutación de ‘jak2’ ha ocurrido en primer lugar”, mientras que en los casos en los que ‘tet2’ ha mutado primero no se produce ningún cambio.

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