síndrome de shock tóxico

Es un gran desconocido, afortunadamente porque es un tipo de enfermedad poco frecuente. Se llama síndrome de shock tóxico (SST) y a muchos no les dirá nada su nombre, pero hay que tenerlo en cuenta porque los primeros casos descritos se asociaban a mujeres que utilizaban tampones durante sus periodos de menstruación.

Con voluntad de servicio público, es decir alejándonos de cualquier debate sobre bondades o  no del uso de los tampones, desde Más que Ciencia entendemos que no está de más adentrarnos un poco en lo que se sabe respecto a este síndrome.

Está causado por una toxina que producen algunos estafilococos (bacterias), aunque no es su única causa. En concreto, la bacteria es la Staphylococcus aureus, que se encuentra comúnmente en la piel, nariz y vagina. Sin que se sepa exactamente la causa, cuando se desarrolla el shock es debido a un crecimiento anormal del número de bacterias que forman la colonia. Los resultados son graves, ya que pueden desencadenar una sepsis.

Ahora bien, y para no alarmarnos, el SST solo aparece en un porcentaje muy pequeño de la población que no ha desarrollado anticuerpos frente a la toxina. Pero como a priori no sabemos si formamos o no parte de esa población de riesgo, hay que saber que una mala higiene combinada con un clima de calor y humedad es el caldo ideal para su crecimiento.

Los síntomas más frecuentes son malestar general, confusión, fiebre alta, tensión arterial baja, náuseas, vómitos y diarrea o erupciones en la piel, entre otros.  Así que si se encuentra en uno de esos días y tiene el cuadro descrito, lo mejor es que acuda a su médico rápidamente.

En lo tocante a la prevención, y de manera genérica, es necesario saber que la falta de una correcta higiene a la hora de abrir, manipular, colocar la compresa/protegeslip o insertar el tampón puede ser un factor de riesgo. Como también lo es el uso repetido de tampones cuya absorción sea superior al flujo habitual de cada mujer o dejarlo insertado más del tiempo recomendado (4/6 horas).

También hay especialistas que apuntan que con las depilaciones extremas que eliminan por completo todo el vello, en el fondo estamos suprimiendo una barrera natural frente a las bacterias.

De todos modos, hay que señalar que menos de la mitad de los casos detectados están asociados al uso de tampones y que el síndrome de shock tóxico también puede ocurrir con infecciones cutáneas, quemaduras y después de cirugía.

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