Eyes

En alguna ocasión ya hemos destacado que la vista es el sentido preferido de los humanos. Ciertamente, no llegamos a la capacidad visual de los insectos, pero comparándonos con el resto de los mamíferos, salimos bastante bien parados.

Desde luego, su desarrollo es uno de los factores de nuestro éxito como especie, ya que nos ha permitido escabullirnos de los depredadores que tiene nuestra especie. Y en cualquier caso, nos hace únicos.

Una reciente investigación muestra la originalidad de nuestras órbitas, comparadas con la de nuestros primos más próximos, los primates. Las nuestras son significativamente menos convergentes; es decir, están enfocadas a tener un ángulo de visión mejor que en otros primates. Están menos orientadas al frente.

El estudio ha comprobado que las cavidades orbitarias humanas son más anchas que largas y presentan el mayor ratio altura/anchura. Es decir, nuestros ojos tienen una aceptable visión frontal y, sobre todo, gozamos de una mayor visión lateral que el resto.

Asimismo, los investigadores comprobaron que los humanos tenemos el límite externo de las órbitas más atrás que las otras especies y eso también es una ventaja añadida, porque nos permite observar mejor los espacios abiertos.

Algo que tuvo que ver con bajarnos de los árboles, ya que nuestras órbitas están más expuestas -menos protegidas- a que nos produzcamos lesiones oculares que si anduviéramos entre ramas.

Otro inconveniente, a juicio de los investigadores, de la posición de nuestros ojos es que están menos protegidos, también, frente a los rayos ultravioleta y somos más propensos a sufrir de cataratas.

Es la cara y cruz de la evolución, aunque luego, de la mano de la inteligencia, llegaron las lentes de contacto y las gafas de sol para protegernos los ojos y alargar lo más posible la calidad de nuestra visión.

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