gordo

Si nos quedamos con el titular, parecería un argumento más que peregrino para frenar la superpoblación del planeta. Pero es el resumen de un estudio, concienzudo a tenor de la amplia muestra de la investigación, realizado por la Universidad de Northwestern en los Estados Unidos y publicado en el ‘American Journal of Men’s Health’ (la revista de salud para hombres en los Estados Unidos).

Es más, incluso le ponen dígitos: la paternidad engorda hasta dos kilos de peso de promedio, mientras que los que permanecer solteros muestran una tendencia a perder peso. Como anécdota no está mal, pero no deja de ser un canto a lo obvio. 

Y mucho cuidado, que la estadística no sirve, como hemos comentado en multitud de ocasiones, para justificar por sí mismo un estudio científico, ni para revestir como científica una afirmación. Y sin adentrarnos en otro tipo de consideraciones, sí hay que subrayar que el estudio pone el acento en algo que dicen todos los nutricionistas, y a los que desgraciadamente en una sociedad de obesos como es la norteamericana pocos hacen caso: a medida que crecemos, descuidamos dos aspectos básicos de nuestra condición de especie; nos hacemos más sedentarios y cuidamos menos la alimentación equilibrada.

En este caso, aseguran que el hecho de ser padre cambia la vida de cualquier ciudadano e invierte su escala de valores. Unos cambios que hacen que tengan menos tiempo para ellos y su cuidado personal porque lo dedican a su progenie.

“La paternidad puede afectar a la salud de los jóvenes, sobre el efecto ya conocido del matrimonio. Cuanto más aumento se produzca en los padres, y más aumenta el IMC, mayor es el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas, diabetes o cáncer. Se crean nuevas responsabilidades al tener hijos y se disminuye el tiempo para cuidarse uno mismo, ya que la familia se convierte en prioridad. Ahora nos damos cuenta de que la transición hacia la paternidad es una etapa importante de la vida en cuanto al desarrollo de la salud de los hombres se refiere. Es un momento mágico en el que cambian muchas cosas en la vida de un hombre. Ahora la medicina debe pensar cómo es posible ayudar a estos nuevos padres para que no acudan a la consulta del médico por razones de salud propias”, afirma uno de los autores del estudio.

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