Panho

Hace ya algunos años se hizo popular en España un anuncio protagonizado por Pancho, un perro que se emancipaba porque, harto de hacer las tareas domésticas, se quedaba con un boleto de lotería premiado -que previamente había ido a comprar-. El bueno de su amo se preguntaba extrañado que no sabía dónde se había metido su can, que en casa hacía lo “normal”.

Pues sin caer en la exageración propia del gag, ciertamente los perros, en sus orígenes, se ‘domesticaron’ porque ayudaban a los humanos en sus tareas: caza, rastreo, guarda o pastoreo. Pero ese tiempo es lejano para la mayoría de nuestras mascotas, que se han convertido en auténticos perros de compañía.

Aun así, los hay inquietos y nerviosos que muestran su eterna disposición a ayudarnos. Su mente es inquieta y están deseando tener un extra de actividad. A ellos les dedicamos tiempo para enseñarles trucos. Ahora bien, ¿por qué no hacerles aprender habilidades que redunden en crear mayor armonía en el hogar?

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