belleza y gemelos

Más allá de los traídos y manidos cánones de belleza parece claro, a ojos de profano, que en lo tocante a la belleza -como decía el poeta- depende del gusto de cada cual, y que esa apreciación está influida por nuestra experiencia personal. Al menos, como decimos, en el acerbo del común de los mortales.

Partiendo de esa premisa, un grupo de investigadores realizó un experimento curioso: comprobar como perciben la belleza los gemelos.  El experimento se basó en un test que realizaron a 35.000 gemelos separados en dos grupos: idénticos y no idénticos. Lesles mostraron 200 fotografías de rostros que debían de puntuar.

Y según los resultados, los investigadores determinaron que lo de los genes poco tiene que ver y que el entorno -experiencias personales con amigos o medios de comunicación- resulta un factor más determinante a la hora de ver un rostro más bello que otros.

“En general, se encuentra atractivas a personas cuyos rasgos faciales se asemejan a la cara de alguien que te importa o con quien pasas mucho tiempo, como una pareja o el círculo de amigos más cercano”, indica una de las autoras del estudio.

Los autores sostienen que el descubrimiento del gran impacto de la experiencia personal en nuestras preferencias sobre rostros proporciona una nueva ventana a la evolución y la arquitectura del cerebro social. Además, señalan que futuros trabajos deberán profundizar en los aspectos del entorno más relevantes en la formación de estas inclinaciones e investigar de dónde proviene la inclinación por otras cosas como el arte, la música o los animales domésticos.

Laura Castillo Casi. Enfermera y periodista

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