Chapu y Kalúa

Chapu y Kalúa

Los que tenemos mascotas, sobre todo perros, y estamos acostumbrados a salir a pasear con ellos y buscar un lugar donde desarrollen su instinto de vivir en camada, es decir, en colectividad, notamos que aunque se trate de especímenes de la misma raza, cada ‘peludo’ tiene su propia personalidad.

Rasgos de carácter que van más allá de la mera distinción entre ejemplares ‘alfa’ y ‘beta’ o si lo prefieren entre dominantes y sumisos. Los hay más inteligentes, más alegres, más introvertidos y como ocurre con nosotros, más aptos teóricamente para vivir en el mundo que nos rodea.

Porque el ambiente condiciona, y de qué manera la supervivencia. Pero lo importante no es lo que veamos ‘los paseadores de perros’, sino que un estudio científico viene a confirmar esta observación de profana.

El trabajo examinó la adaptación de los animales a los cambios ambientales en los bosques tropicales. “Durante mucho tiempo se tendía a creer que todos los individuos de las distintas especies actuaban igual, pero hay diferencias notorias entre cada ejemplar”, asegura Tasmin Rymer de la Universidad James Cook en un comunicado.

Grosso modo, los investigadores dividen a los especímenes en dos categorías: los audaces y exploradores y los tímidos y reactivos, aunque todavía no han sido capaces de desentrañar cuál de ambos es el que mayor grado de supervivencia tendrá.

Formalmente, la división tiene que ver con la concentración de hormonas en sangre y su carácter se define en su etapa de adulto. En teoría, ambos tienen potenciales ventajas para la supervivencia. Pero como el estudio está en fase preliminar, habrá que esperar a que concluya y determine si asumir riesgos o no es la respuesta para determinar la supervivencia.

Entre tanto, yo seguiré observando a mi Chapulín (que presenta una mezcla de instintos suicidas e inteligencia que le empuja a dar un paso atrás cuando el rival el poderoso), para comprobar si es todo un superviviente.

Laura Castillo Casi. Enfermera y periodista

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