Embarazo

El pobre doctor Ogino y su ‘revolucionario’ método anticonceptivo es el responsable de la paternidad no deseada de numerosas parejas. Y ahora, décadas después, ya sabemos el porqué. Practicar sexo, con independencia de la coincidencia o no de los días de ovulación de la mujer provoca camios en el sistema inmune femenino que favorecen la concepción.

Parece de Perogrullo, pero parece que la práctica asidua del sexo en la pareja provoca una mayor actividad de las células T, que son las que favorecen el embarazo -con independencia de la puntería del espermatozoide de turno- según se desprende de los datos del estudio Women, Immunity and Sexual Health (WISH).
“Con el fin de protegerse a sí mismo, el cuerpo de la mujer necesita recursos para defenderse de los invasores extranjeros. Pero si se aplica esa lógica al esperma o a un feto, entonces no podría ocurrir el embarazo. Los cambios en la inmunidad que experimentan las mujeres podrían ser una respuesta a este problema”, explica uno de los autores de la investigación, quien considera que han podido comprobar  “que el sistema inmune responde a un comportamiento social: la actividad sexual. Los sistemas inmunológicos de las mujeres sexualmente activas se preparan con antelación a la mera posibilidad de un embarazo”

Así que ya saben, métodos contraceptivos al margen, la mejor manera para quedarse embarazada no pasa precisamente por concentrar los contactos íntimos en días concretos si no en mantener relaciones sexuales asiduamente.

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