Ya sabemos que la cocina es química y física y que en la búsqueda de nuevas sensaciones para el paladar se abre paso lo que se ha venido en denominar cocina molecular. Al fin y al cabo, todo lo que ingerimos está formado por moléculas.

Ahora bien, siguiendo la senda de lo que ocurre en los laboratorios, donde los investigadores son capaces de unir y separar moléculas, ¿sería posible hacer los mismo con los alimentos y desandar lo andado una vez metidos en faena?

Pues parece que sí. Al menos eso asegura un equipo de químicos australianos que afirman que el posible llegar a deshervir un huevo cocido. Y tiene que ver como decíamos con el comportamiento químico de las proteínas.

Estos investigadores han desarrollado un proceso mediante el cual, las proteínas son capaces de recuperar su estado normal antes de someterlos al calor. Para ello cocieron un huevo durante veinte minutos a 90 grados. Una vez cocido, extrajeron de la clara, la lisozima, una proteína presente en esta parte del huevo y la sometieron a un tratamiento especia -con una sustancia proveniente de la urea y con un centrifugado realizado en una máquina especial que habían diseñado.

Y, consiguieron que la proteína volviera a su estado natural. No es exactamente deshervir el huevo y no lo intente en la cocina, porque su aplicación será excasa. Pero, el hallazgo puede ser trascendental para la industria farmacológica, porque es un método sencillo para recuperar las proteínas, que acaban por perder su efectividad y propiedades si pasan demasiado tiempo empaquetadas o son sometidas a altas temperaturas.

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