Naufragio Prestige

Naufragio Prestige

La catástrofe del ‘Prestige’, 13 de noviembre de 2002, ha quedado grabada en nuestras retinas como una de los grandes vertidos medioambientales. El petrolero, cargado con 77.000 toneladas, acabó en el fondo del mar de la costa da Morte en Finisterre.

Ahora, un artículo publicado en el Journal of Geophysical Research realizado por investigadores de la Universidad de Oslo, la Universidad de Alcalá y el Instituto Meteorológico Francés (Météo-France) reabre las dudas del origen del hundimiento del buque: una ola gigante.

En el estudio se intenta demostrar qué probabilidad de olas gigantes podía haber en el momento del accidente. Para ello, ha habido que tirar de las matemáticas para recrear las condiciones del mar y del viento en ese fatídico 13 de noviembre para determinar si se daban las condiciones para que que produjeran olas gigantes en esa zona del Atlántico.

El resultado indica que la probabilidad de lejos de ser descartable pudo ser la responsable y que una ola gigante pudo estar detrás del naufragio. Una ola muy alta y cruzada que impactó con el barco y lo hizo zozobrar. De hecho, parece que la existencia de olas muy altas y cruzadas forma parte de las características habituales en esta zona costera gallega.

Una costa que tras la investigación sigue siendo acreedora de llevar ese sobrenombre de Costa da Morte, ya que navegar en un mar cruzado con alturas de ola tan elevadas es un peligro real para todos los barcos que transiten por el área.

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