Luna llena

De cuando en cuando coinciden fenómenos astronómicos con fechas emblemáticas en los calendarios de los diferentes pueblos y no faltan los augures que relacionan ambos hechos para lanzar profecías.

La luna llena es uno de esos fenómenos. Pues para los ‘coleccionista’ de estos hechos apunten, 38 años después, la Luna brillará en todo su esplendor el día de Navidad. Desde 1977, no ocurría este fenómeno con el 25 de diciembre. Y no volverá a ocurrir hasta según 2.034, según la NASA. Será la primera luna llena en Navidad de este siglo.

Una luna que coincidirá con el solsticio de invierno del 20 al 23 de diciembre en el hemisferio norte y del 20 al 23 de junio en el hemisferio sur.

Las fases lunares tienen que ver con el cambio de posición del satélite respecto a la Tierra y el Sol y como lo vemos desde la Tierra. El ciclo lunar dura 29 días 12 horas 44 minutos y 3 segundos para completarse, durante el cual la luna pasa la nueva fase, cuando su porción iluminada visible vuelve a aumentar gradualmente hasta que, dos semanas después ocurra la luna llena, y por alrededor de las dos semanas siguientes, vuelva de nuevo a disminuir y el satélite entra nuevamente en la nueva fase.

Para los ‘coleccionistas’ solamente una nota: por mucho que nos empeñemos en relacionar este fenómeno astronómico con cambios en nuestra conducta -aumentan los crímenes o los nacimientos- solamente un dato, Según una  investigación publicada en la revista Nursing Research que se prolongó durante 40 años, las fases lunares no tienen nada que ver ni con nacimientos ni con ingresos hospitalarios.

Nada, ninguna relación ni con comportamientos violentos, ni complicaciones para las parturientas ni mucho menos con accidentes de tráfico o depresiones. La Luna es inocente, así que ha disfrutarla.

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