torpes

Nos llenamos la boca diciendo que el mundo es un lugar cada día más seguro y cómodo, con permiso de guerras y amenazas terroristas, y que gracias al desarrollo económico y tecnológico cada vez sufrimos menos lesiones y accidentes.

La verdad es que viendo la cantidad de vídeos que proliferan por doquier sobre la ‘legión de los torpes sin fronteras’ la duda te asalta, porque la impresión que te da es que estamos rodeados de especímenes que hacen todo lo posible por pasarse la vida en los hospitales.

Así que no queda otra que ‘tirar’ de documentación para comprobar si esta aseveración es correcta. Según un estudio publicado en ‘Injury Prevention‘, parece que sí, que  “el mundo se está convirtiendo en un lugar más seguro para vivir” y que ha descendido notablemente el número lesiones en los últimos 25 años. Aún así, somos una especie castigada por las lesiones: casi un 10% sufre o sufrirá algún tipo de accidente que nos mermará la calidad de vida.

Lo curioso del estudio, aunque también puede parecer obvio, que la mayoría de las lesiones y accidentes se provocan con ingenios que hemos creado nosotros, es decir, que no forman parte de nuestro modus vivendi de acuerdo a las leyes de la evolución, sino del modus vivendi resultante de las leyes de la inteligencia.

Y cómo no, la palma se la lleva el automóvil, que acumula una tercera parte de los accidentes que merman nuestra capacidad de vida o acaban sencillamente con ella. Le siguen las autesiones -somos la única especie que lo hacemos más o menos conscientemente, las caídas y los actos de violencia (casi un 8,5%).

El otro dato relevante del estudio, es que nos pongamos como nos pongamos, si hay que señalar con un dedo a alguien es al elemento masculino de nuestra especie, que resultan mucho más vulnerable (torpe).

Por lo que se refiere a las consecuencias, la lesión más común son las fracturas, que suponen casi el 38,5% de las que se producen. Y un último dato, casi  cinco millones de personas mueren al año como consecuencia de lesiones producidas.

Está claro que la inteligencia nos hace caminar por sendas para las que no siempre estamos preparados.

Anuncios