Mayas

¡Bueno! Ya estamos a primeros de año y tenemos la lista de los buenos propósitos repleta. Pues permítanos añadir una: que se cumplan, como mínimo, los objetivos alcanzados en la Cumbre de París, y que de una vez por todas nos ocupemos en no destruir al planeta.

No vaya a ser que Gaia se vuelva contra nosotros y acabe por destruirnos antes de lo que pensamos. Que torres más altas han caído. Y si no, mirénse en el espejo de la historia para comprobar que hasta las civilizaciones más avanzadas han podido sucumbir ante su fuerza.

¿No se lo creen? La civilización más desarrollada e inteligente en su día, la maya, no pudo con el cambio climático. Las estalagmitas aportan suficiente información que demuestran que ese pueblo tan inteligente y desarrollado no pudo predecir su desaparición; y que esta se debió a que no estaban preparadas para sobrevivir ante el cambio climático.

Una de las civilizaciones más importantes del mundo entró en decadencia por sucesivos periodos secos que culminaron con una sequía prolongada en torno al año 1100 de nuestra era. Ya ven tanto desarrollo no les sirvió y sucumbieron ante la Naturaleza.

Los científicos que analizaron la composición química de las estalagmitas del piso de la caverna de Yok Balum, en el sur de Belice, señalaron que la región experimentó periodos de lluvia abundante y luego sequía prolongada, que corresponden al ascenso y decadencia de la sociedad maya.

Las estalagmitas se forman en el piso de las cuevas por la caída continua de agua calcárea, lo cual permite medir las precipitaciones a lo largo del tiempo.

Los investigadores llegaron a completar un expediente que registra dos mil años de clima húmedo y seco en el que se desarrollaron las ciudades mayas desde el año 300 hasta el mil. Aunque a diferencia del día de hoy, donde el calentamiento global está provocado por la actividad humana, el cambio en el clima de América Central durante el colapso de la civilización maya se debió a un patrón natural, masivo y ondulante.

El caso es que cuando el periodo de lluvias cambió gradualmente al clima seco, en torno al año 660, el poder de los reyes mayas y su influencia se fue diluyendo y comenzaron las guerras por los recursos escasos.

Los cambios en el clima socavan los sistemas agrícolas en algunas zonas, lo que se traduce en hambruna, inestabilidad social y la guerra.

¿Les suena de algo?

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