Cordones zapatos

Cordones zapatos

Atarse los zapatos y que el maldito nudo no se deshaga mientras caminamos…. otro de los enigmas indescifrables de la Naturaleza que no somos capaces de desentrañar… ¿o sí? porque seguro que existe algo de ciencia en esta acción.

De momento, buscando por las redes, encontramos que resulta fundamental para que el nudo se mantenga firme en su sitio la manera en que pasamos los cordones por los ojales. En función de cómo realicemos el cordajes necesitaremos más o menos cordón y cual resulta más resistente.

Pues pásmense, que hay 43.200 maneras diferentes ‘razonables’ de ajustar el cordaje. Bueno, pues de todos ellos, uno destaca por su eficacia, tanto en la longitud de cuerda necesario como por lo que le sujeta el zapato al pie: cruzar alternativamente los cordones con realizar una hilera vertical.

Cordaje

Luego, aplicando una fórmula matemática, el matemático Polster definió cuál es el nudo correcto, que no es otro que el llamado corbata de moño, el que se usa para anudarse la pajarita. Habitualmente, hacemos un primer nudo y luego un segundo donde ajustamos los extremos del cordón en forma de lazo. Pues bien, si este segundo lazo lo hacemos en sentido contrario del que hicimos el segundo, aseguraremos que se mantenga más tiempo hecho.

corbata

Ya ven, las matemáticas al rescate de los zapatos sueltos.

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