Concordia

El Sol se oculta durante más de 100 días al año y la oscuridad natural se prolonga durante cuatro meses, situado a 3.200 metros sobre una meseta de hielo de unos tres kilómetros de espesor, la temperatura media es de -50º centígrados, en torno a los -80º en invierno y a unos ‘confortables’ -30º en verano. Apenas llueve -nieva- y la costa está a unos 1.200 kilómetros. Es Concordia, la estación europea en la Antártida, a 1.600 kilómetros del Polo Sur.

En este lugar extremo viven una veintena de científicos prácticamente aislados – durante el invierno no reciben ninguna ayuda del exterior- y  los vecinos más próximos están a 600 kilómetros y son otro grupo de investigadores rusos.

No hay otro lugar similar en el planeta, y por ello, es utilizado para estudiar y probar experimentos que sirvan para diseñar misiones tripuladas al espacio. De hecho, en esta base europea se estudia la respuesta humana al vivir en largos periodos de aislamiento en altura: de alteraciones físicas a psicológicas pasando por estudios sobre el comportamiento hormonal o los patrones de sueño, por ejemplo.

Pero no solo eso, el cielo de Concordia ofrece una capacidad única para observar el espacio y en particular la Vía Láctea.

¡Quién sabe si ‘el sacrificio’ de unos pocos, será a largo plazo la tabla de salvamento si en el futuro nos vemos obligados a dejar la Tierra!

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