La obesidad sigue deparando malas noticias. La última es que el cáncer de mama se muestra mucho más agresivo y resulta más frecuentes entre los obesos. Y se debe a que la grasa que rodea el tumor, facilita la expansión e invasión de las células madre cancerígenas (CMCs), responsables del inicio y crecimiento del cáncer.

El problema es que estás células resultan inmunes a los efectos de la radioterapia o quimioterapia convencionales, lo que provoca recaidas entre los pacientes que han sido tratados de este tipo de cáncer.

En este estudio realizado en ratones, que publica el último número de la revista Cancer Research, los científicos examinaron los efectos del cultivo conjunto de adipocitos y células de cáncer de mama, ambas obtenidas de los mismos pacientes, sobre la agresividad tumoral, la capacidad de invasión local y la metástasis de dicho tumor.

“El cultivo prolongado de células tumorales con los adipocitos inmaduros, o con estas citoquinas, aumentó la proporción de CMC, que tenían una capacidad de formar nuevos tumores, un incremento de células tumorales circulantes en sangre y un mayor potencial metastásico tras su implantación en ratones -señala uno de los autores-. Por último, encontramos que fármacos inhibidores de la proteína Kinasa SRC disminuyen la producción de citoquinas y de las CMCs”.

Es decir, que puesta al descubierto un riesgo, también han encontrado una posible solución: probar la eficacia de fármacos inhibidores de la proteína Kinasa SRC en el tratamiento del cáncer de mama.

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