Resultan imprescindibles en muchas unidades policiales y seguro que son los policías del futuro. Sobre todo si ponemos sobre la balanza ‘su salario’ y sus prestaciones. Pueden ser vitales, a muy corto plazo, para reconocer la ‘huella olfativa’ y detener a los criminales.

Un nuevo estudio confirma que los perros no se equivocan al identificar los olores y, por lo tanto, son más que fiables. Durante la investigación los canes demostraron que su nariz no deja ningún margen de error. “La identificación de los olores humanos a través de los perros debería usarse en juicios como prueba forense adicional”, señalan los autores del estudio.
Tras recibir un entrenamiento especializado, de 24 meses de duración,  los perros logran reconocer y discriminar los olores, e identificarlos con el sospechoso, ya en arresto preventivo, demostrando así su presencia en la escena del crimen.

Los científicos del Centro de Investigaciones Neurocientíficas de Lyon (Francia), liderados por Barbara Ferry, en colaboración con la División de la Policía Técnica y Científica de Ecully, población cercana a Lyon, confirman que los perros logran memorizar los olores de una misma persona en el 85% de los casos sin confundirlos con los olores de otras personas.

En el 15% restante, la ausencia de asociación se debe principalmente a la calidad de la muestra o del olor en sí mismo, y no a un déficit de identificación. Entre 2003 y 2016, esta técnica ha sido utilizada en 522 casos de la policía científica de Ecully (Francia), y ha permitido resolver 162 asuntos judiciales

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