Los humanos tenemos la costumbre de medirnos con los animales, sobre todo en inteligencia. Y fruto de esta ‘actividad’ tendemos a calificar a algunas especies como de ‘bobos’. Incluso las llamamos así.

Es el caso de los Dodos, unos animales que extinguimos en menos de 100 años los europeos cuando pusimos pie en el Índico en el siglo XVII. Ahora, un nuevo estudio que se ha centrado en escanear el cráneo de estas aves y otras especies demuestran que no solo eran más inteligentes de lo que les atribuimos, y que tenían un olfato más desarrollado que la vista.

El caso es que los Dodos fueron utilizados para dar de comer a los marineros, y todo porque no mostraban temor ante los ‘invasores’. Pero volvamos al estudio, los científicos señalan que el tamaño de su cerebro, comparado con su tamaño corporal, era similar al de las palomas, cuya capacidad para ser entrenadas denota cierto nivel de inteligencia.

El estudio ha puesto de manifiesto que los dodos contaban con un gran bulbo olfatorio, la parte del cerebro responsable del olor, un rasgo poco característico de las aves, y a juicio de los investigadores, esto se debió a que no podían volar y que utilizaban el olfato para localizar frutos, pequeños vertebrados o moluscos, la base de su comida.

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