Lo de la búsqueda de fuentes alternativas de energía forma parte de las constantes de numerosos grupos de investigación. Y especial mención merecen aquellos que se fijan en la naturaleza. Al fin y al cabo, los modelos desarrollados por la propia evolución de las especies acostumbrar a ser medioambientalmente respetuosos.

El caso es que los gusanos de seda pueden representar una buena solución de futuro. Una investigación desarrollada en India ha demostrado que las membranas del gusano de seda tiene una sustancia sensible a los rayos ultravioletas que convierte la luz en electricidad.

Y tiene que ver con la propia metamorfosis del gusano, que precisa de luz para culminar el proceso. “Descubrimos una molécula de flavonoide en la superficie del capullo que actúa como absorbente de rayos ultravioletas”, agregó el experto.

Los científicos  llegaron a conectar el capullo de seda a un electrodo y la bombilla se encendía. El descubrimiento tiene implicaciones significativas para el desarrollo de células solares de tercera generación a partir de una sustancia que convierte la luz del sol en energía eléctrica y, al mismo tiempo, constituye una solución de bajo costo debido a la abundancia de la seda.

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