Las hormonas, de cuando en cuando, nos juegan malas pasadas. Y más que de cuando en cuando, y si no pregúntele a la mujer que tenga al lado. Porque desgraciadamente, los dolores asociados a la menstruación es algo prácticamente universal en el universo femenino.

Y aunque no sirva de consuelo sí puede servir de paliativo, porque conocer las causas de esas molestias abre las puertas para ponerle soluciones. Los cambios en los niveles del estrógeno y la prolactina durante este periodo junto a una deficiencia de yodo tiene como consecuencias molestias tan comunes como sentir dolor, hinchazón y pesadez.

Y aquí viene la solución, que pasa por algo tan sencillo como cambiar determinados hábitos en nuestra alimentación e incorporar alimentos ricos en yodo, como pueden ser algas marinas, marisco o mejillones o determinados pescados como el bacalao, la caballa, el salmón o el atún. Y si es de los que no les gusta el pescado, el yogurt.

El yodo es un mineral muy importante para nuestra salud. Es el encargado de manera general de la actividad hormonal del organismo, aunque especialmente se ocupa de la hormona tiroidea, la que regula el crecimiento.

De manera global una dieta equilibrada, variada, rica en vegetales (frutas, hortalizas, verduras, cereales integrales, legumbres, etc.) y pobre en grasa saturada (de origen animal), así como el comer pequeñas cantidades con intervalos más cortos de tiempo (de cuatro a cinco comidas diarias) ayuda a aliviar la incidencia de los síntomas premenstruales

Al fin y al cabo, como decía aquel, somo lo que comemos y cociendo nuestra naturaleza resulta fácil determinar que tipo de alimentos son los adecuados para cada momento de nuestra vida.

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