La simbiosis es un proceso habitual en la Naturaleza, pero hasta ahora no se había podido probar la existente entre las cianobacterias y el placton marino. Ambas, la cianobacteria UCYN-A y un grupo de algas unicelulares intercambian nutrientes entre sí.

Y si no fuera porque esta relación se prolonga desde hace más de 90 millones de años y que esta ‘amistad’ juega un papel clave en el ciclo de nitrógeno de los oceános no sería algo de lo que se ocuparía la prestigiosa revista ‘Nature’.

La cianobacteria  proporciona nitrógeno al alga hospedadora mientras que esta proporciona el carbono orgánico derivado de la fotosíntesis a su huésped. Lo realmente curioso, es que ambas especies han evolucionado en paralelo.

El nitrógeno es el gas más abundante de la atmósfera, sin embargo son algunas bacterias las encaradas de ponerlas a disponsición de la compleja cadena alimentaria (la red trófica). Del mismo modo, en los ambientes marinos, el nitrógeno es uno de los nutrientes más limitantes en la producción primaria oceánica. Entre las bacterias capaces de incorporar este nitrógeno se encuentran algunas cianobacterias que, además, pueden realizar la fotosíntesis.

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