En menos de un año pudiera ser una realidad en el mercado. Al menos, eso son los planes de Siemens y Local Motors. Según ambas compañías se abaratarían los costes, se reduciría el número de errores que se producen en la fabricación y montaje en serie y permitiría personalizar su acabado.

Eso por no hablar del equilibrio medioambiental al utilizar materiales recicables y sin residuos.

De momento la producción no será masiva y saldrán al mercado ( a finales de año) con un precio que se escapa a buena parte de los bolsillos: en torno a  los 50.000 dólares. El coche será eléctrico y habrá que ver si supera las pruebas de resistencia.

Pero sin duda, la idea y el prototipo merece la pena tenerlo en cuenta.

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