No serás un verdadero hipster si no acompañas a tus barbas y bigotes con una delicisosa taza de ‘leche dorada’. ¿No sabes lo qué es? Tranquilo que todo tiene solución.

Es un brebaje que tiene como ingrediente fundamental la cúrcuma una especia procedente de la India obtenida de una planta que en este continente le confieren cualidades curativas excepcionales. Una infusión que vale para todo, de curar la depresión a cualquier otro mal y que se utiliza desde hace casi 5.000 años como hierba medicinal y aromatizante.

Y lo de que se utiliza para todo no es broma, que también sirve como tinte de lana. Pero sigamos con lo del brebaje. Sus partidarios aseguran que ayuda a regular el metabolismo, reforzar el sistema inmunitario y que purifica el hígado. Eso sin contar sus particulares propiedades antiinflamatorias y antioxidantes.

La infusión de cúrcuma, de la misma familia que el jengibre, se realiza con leche. Ahora bien, no se me deje llevar por la moda, que por mucho que la medicina tradicional y las nuevas tribus urbanas ensalcen su ingesta, hasta el momento lo que se ha podido probar científicamente es que su principal compuesto, curcumina, poses algunas propiedades contra el cáncer, aunque ninguna investigación ha podido confirmar que tenga la propiedad de curar o detener su propagación.

A partir de ahí, saque sus propias conclusiones. De momento, y a falta de estudios serios que demuestren sus bondades, déjese llevar por el paladar o por su gusto por seguir las modas a la hora de cambiar el café o té matutino por la ‘leche dorada’.

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