Estar embarazada es algo natural y desde luego no es una enfermedad. Así que fuera complejos, que se puede hacer cualquier cosa, incluso competir en unos Juegos Olímpicos o correr una maratón. De hecho, se sabe que al menos diecisiete embarazadas concurrieron a la cita olímpica a lo largo de la historia.

Un reciente trabajo, a petición del COE, publicado por la Revista Británica de Deporte y Medicina determina que entrenar o competir no perjudica ni a la madre ni al feto. Históricamente se ha especulado mucho sobre las ventajas o desventajas de hacer ejercicio durante el embarazo. Pero eso solo es una leyenda urbana más y no tiene base científica alguna.

El trabajo determina con claridad que la práctica de un deporte mientras se está embaraza no implica problemas de abaste miento de oxígeno, nutrientes o flujo de sangre al feto. Aún así, hay que tener en cuenta una serie de recomendaciones generales como evitar el calor exagerado durante el primer trimestre o evitar ‘accidentes’ en forma de caidas en la última etapa de la gestación.

En general, los ginecólogos recomiendan a todas la embarazadas a realizar ejercicios aeróbicos y de fortalecimiento. “A la mayoría de las mujeres se les debe aconsejar ser más activas y decirles que el ejercicio es seguro, no peligroso”.

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