La capa de ozono muestra los primeros signos de curación en la Antártida. El agujero de ozono se ha reducido en más de cuatro millones de kilómetros desde el año 2000. Una buena noticia que viene de la mano de investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y que se puede leer al completo en la revista Science.

Las mediciones arrojan que el agujero de ozono se ha hecho más pequeño, nada menos que cuatro millones de kilómetros cuadrados desde 2000 y concluyen que esa herida provocada por los humanos está en vías de curación.

“Ahora podemos estar seguros de que las cosas que hemos hecho han puesto al planeta en un camino de sanación” comenta una de las autoras del trabajo que ha analizado las mediciones realizadas entre septiembre de 2000 a 2015.

Del mismo modo, en el trabajo se destaca que más de la mitad de la reducción se debió únicamente a la disminución del cloro atmosférico.El cloro corroe la capa de ozono, pero sólo si está presente la luz y si la atmósfera es lo suficientemente fría como para crear nubes estratosféricas polares.

A medida que los niveles de cloro continúen disipándose de la atmósfera, los inestigadores entienden que no hay razón, salvo por las erupciones volcánicas, para que finalmente el agujero de la capa de ozono acabe por cerrarse de manera permanente a mediados de siglo.

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