Quien haya disfrutado del vuelo de un colibrí seguro que se quedó maravillado del modo en que estos pequeños pájaros que vuelan a más de 50 Km. por hora son capaces de esquivar los obstáculos en su camino o detenerse en seco antes de sufrir un accidente con él.

Pues para los curiosos, un estudio revela el patrón de vuelo de estos animalitos. A diferencia de otros, el patrón de los colibrís basado en el cambio de tamaño de los objetos con los que se pueden topar. Unas conclusiones que no han sido fáciles de obtener y que han costado décadas de paciente investigación.

“Los colibríes usan su entorno de manera diferente a como lo hacen los insectos cuando llevan un rumbo preciso”, añade uno de los autores del trabajo publicado en PNAS . “Queríamos averiguar cómo los colibríes evitan las colisiones, y resulta que usan su entorno de manera diferente a cómo lo hacen los insectos cuando llevan un rumbo preciso”, afirma.

Para introdujeron a los pájaros en un túnel de cinco metros y medio diseñado específicamente para el experimento.  Los colibríes evitan las colisiones fijándose en el ritmo de expansión de los objetos y controlando el tamaño vertical y la posición relativa de los obstáculos.

“Cuando los objetos crecen de tamaño puede indicar cuánto tiempo queda hasta que colisionan, incluso sin realmente saber el verdadero tamaño del objeto. A lo mejor esta estrategia les permite evitar con más precisión las colisiones mientras emprenden las diferentes velocidades de vuelo”, subraya la experta.

Así, si al volar a gran velocidad algo se hace más grande, el pájaro se percata de que el objeto se acerca y, si empequeñece, es que se aleja.

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