Si la fotosíntesis dependiera de un gen y lo identificáramos podríamos aumentar la capacidad de las plantas de producir oxígeno, es decir, de generar más vida. “El conocimiento de cómo la fotosíntesis evolucionó podría capacitar a los científicos a diseñar mejores maneras de emplear la energía de la luz para el beneficio de la humanidad”, afirma Donald A. Bryant, profesor de Biotecnología y de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad Estatal de Pensilvania, Estados Unidos.

Y el descubrimiento es una realidad según publica  ‘Science‘. Los investigadores identificaron el gen que convierte la clorofila en clorofila f, un tipo de clorofila que absorbe la luz en el rango del rojo lejano del espectro de luz y que permite, por ejemplo, que ciertas cianobacterias crezcan de manera eficiente bajo la luz justo fuera del alcance visual humano habitual.

“Hay casi tanta energía en la luz roja lejana y cercana al infrarrojo que llega a la Tierra desde el Sol, ya que está en la luz visible”, explica Bryant. “Por lo tanto, la capacidad de ampliar la recogida de luz en las plantas en este rango podría permitir que las plantas utilicen de manera más eficiente la energía del Sol y aumenten su productividad”, añade.

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