Los animales utilizan diversas vías para comunicarse. En ocasiones acuden a sonidos que nosotros no somos capaces de distinguir. Ultrasonidos que se utilizan tanto para el cortejo como para la defensa de su territorio.

Ahora bien, ¿cómo los producen?. Una reciente investigación liderada por daneses, subraya que en el caso de los ratones estos sonidos no surgen de vibraciones de sus cuerdas vocales en la laringe sino emitiendo un chorro de aire que golpea la pared de la laringe.

Un mecanismo similar al utilizado por los aviones a reacción y que podría ser aplicado en diferentes tratamientos para humanos con problemas en el habla. Según los autores del estudio, es importante desentrañar estos mecanismos dadas las similitudes entre los cerebros de ratones y humanos en lo tocante al habla, cuanto más se profundice en esto, más probabilidades tendremos en descubrir tratamientos, ya que los ratones tienen las mismas mutaciones genéticas que los humanos con trastornos del habla.

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