Al igual que ocurre con nosotros, las investigaciones en animales avanzan y descubren que nuestras mascotas también sufren nuevas enfermedades, o mejor dicho, las han padecido siempre pero ahora las ponen nombre.

Por ejemplo, el paso de los años les afecta no solo en lo físico, y recientes estudios han comprobado que a partir de los ocho años, los perros pueden padecer síntomas de demencia similares al Alzheimer ‘humano’.

No se me alarmen, que el estudio dirigido por la japonesa Mami Irimajiri, señala que no todos los perros sufren este tipo de enfermedades mentales. Aún así, lo que tiene que hacer es controlar a partir de los ocho años el ritmo de sueño de sus mascotas, su comportamiento excretorio y las reacciones hacia ellos.

La investigadora señala que si el problema se detecta temprano, los síntomas pueden aliviarse alterando la alimentación o el estilo de vida de los perros.

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