corazón

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Aunque el titular pueda resultar engañoso, la calcificación de parte del corazón es algo bastante común cuando se sufre un infarto. Es la huella de las cicatrices que provoca. Cuando esto ocurre se producen interferencias en el normal funcionamiento del corazón.

Los responsables de este proceso de calcificación es obra de los fibroblastos, las células que se encargan de reconstruir los tejidos dañados, ya que no siempre realizan un buen trabajo, y fruto de la chapuza aparece esa calcificación.

En el experimento llevado a cabo en ratones se pudo comprobar que tras sufrir una lesión cardíaca, los fibroblastos adoptan características de las células formadoras de hueso y de ahí la aparición de la cicatriz.

Lo importante del estudio es que se ha identificado una proteína, llamada ENPP, que si se logra inhibir se minimiza este proceso. Así que puede ser cuestión de tiempo el encontrar un fármaco que sirva para evitar esta y otro tipo de calcificaciones que sufrimos los humanos y reducir los ‘daños colaterales’ que surgen al sufrir un infarto de miocardio.

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