deseo

Que lo del sexo -el deseo sexual- está unido a nuestro cerebro no supone descubrir nada nuevo. Ahora bien, ojo al trabajo que la metastina -una hormona, cómo no-, juega en este rol que hace que se desate el apetito sexual entre nuestros congéneres.

Tras años de estudio, un grupo de científicos podría haber descubierto los efectos positivos de esta hormona para incentivar el deseo en los adultos. Una simple inyección, podría acabar con los ‘gatillazos’ -tanto de ellos como de ellas- que se producen en nuestra psique y estimular a nuestro cerebro para activar nuestra vida sexual.

Las pruebas empíricas parecen demostrar cómo activar esa ‘ruta sexual’ que tiene lugar en nuestro cerebro y podría revelarse como un nuevo enfoque para abordar todo tipo de problemas relacionados con la vida sexual -incluyendo los problemas de fertilidad- de las parejas.

Los resultados demostraron que su administración potencia y activa las zonas del cerebro asociadas con la excitación sexual.

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