trabajar mata

Algunos ya nos lo temíamos. Si nacimos cazadores/recolectores, ¿qué demonios pintamos en este mundo amarrados al banco de galeote escribiendo artículos, por ejemplo? Han tenido que pasar varios miles de años de ‘civilización’ para constatar que enmendarle la plana a la naturaleza no sale rentable.

Una revista nada sospechosa como ‘The Lancet‘ concluye que trabajar en jornadas laborales largas no solo no es bueno para la salud, sino que además aumenta el riesgo de padecer un infarto o de sufrir algún otro tipo de enfermedad coronaria.

“Los datos recopilados nos han permitido investigar la asociación entre jornada laboral y riesgo de enfermedad cardiovascular con una precisión que antes no habíamos alcanzado. Los profesionales de salud deberían ser conscientes de que trabajar muchas horas está asociado a un incremento significativo del riesgo de infarto, y quizás de enfermedades coronarias”, subraya Mika Kivimäki, uno de los autores del estudio.

Los investigadores sostienen que las jornadas maratonianas con las que nos ‘obsequiamos’ favorecen patrones de vida nada saludables, ya que son indicadores de poca actividad física, aumento del consumo de alcohol y aumento de los niveles de estrés.

Entre las conclusiones del estudio, nos quedamos con esta: las personas que trabajan 55 horas o más a la semana tienen un riesgo 1,3 veces mayor de padecer un infarto y 13% más de probabilidades de padecer una enfermedad coronaria en comparación con las que trabajaban jornadas de 35 a 40 horas.

Y para los amantes del capitalismo más puro: esto se traduce en un aumento significativo de los recursos económicos que hay que destinar en sanidad. Así las cosas, dos reflexiones. Una a nivel individual; “No es más feliz quien más tiene si no quien menos necesita”. Y otra a nivel colectivo: ¿de verdad merece la pena -en todos los aspectos, del económico al social- mantener los estándares actuales -para las civilizaciones denominadas desarrolladas- de producción y ritmo de vida?

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