Tag Archive: biología


Sexo que mata

 

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Foto de kconnors

El sexo mata. Tal cual, como lo están leyendo. Y estas líneas no van de la mantis religiosa ni de los animales que acaban con sus congéneres/partenaires cuando termina la cópula. Tampoco de enfermedades de transmisión sexual y ni siquiera de esas obsesiones —innatas o fruto del machismo— que se convierten en problemas psiquiátricos que acaban en tragedia. Este artículo va de las oportunidades que surgen para los depredadores cuando es el momento del apareamiento.

Partimos de la base que todos los rituales de apareamiento suelen resultar vistosos, en ocasiones atractivos y, en otras, repletos de sonidos característicos. Es decir, que no suelen pasar desapercibidos. Por otra, de sobra es conocido que cuando llega el momento del celo, los machos pasan a ser animales de pensamiento único —alguna seguro que se extraña de esta afirmación y añadiría que cuándo tienen ellos más de un solo pensamiento— y se descuidan. Sigue leyendo

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Pollos sin cabeza

pollo sin cabeza

Cuando era chico había una serie de imágenes—la mayoría de nosotros no las vimos jamás pero las imaginábamos de manera muy real— que nos hacían temblar de miedo. Una especialmente: la de un pollo sin cabeza que nos perseguía por las calles.

Un fenómeno aterrador, porque nada más contra natura que un ser vivo privado de su órgano más importante —el cerebro— y que siguiera manteniéndose no solo con vida, sino capaz de realizar movimientos. Sigue leyendo

Las matemáticas de la evolución

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La evolución de las especies se produce atendiendo a un sencillo marcador: los mejor adaptados a los cambios son las que sobreviven. En función de sus propias características, cada animal que puebla la Tierra tiene unos rasgos que le hace especial sobre los demás. Unos son capaces de volar; otros son rápidos y cuentan con potentes motores de movimiento; otros, como nosotros, fuimos cambiando para adaptarnos a vivir erguidos….

Ahora bien, ¿existe un patrón universal que marca la evolución? Un científico británico que no obtuvo demasiado brillo durante su existencia y al que ahora comienzan a reconocérsele sus méritos desarrollo al filo de la década de los cincuenta del pasado siglo un curioso articulo, The Chemical Basis for Morphogenesis, en Philosophical Transactions of the Royal Society of London. Sigue leyendo

El origen del caparazón de las tortugas

turtle

La naturaleza dota a cada especie de una serie de habilidades —y de incapacidades— que les permite ocupar un lugar en la cadena trófica y sobrevivir. Y dentro de esas características que te otorgan una cierta ventaja ante los ataques de los otros depredadores, sin duda el caparazón representa una de las soluciones más ingeniosas. Pero aunque todos los caminos conducen a Roma, no todas las conchas proceden de la misma línea evolutiva.

En la mayoría de los animales de concha, esta estructura ósea —como en el caso de los vertebrados— se desarrolló a partir de un esqueleto externo que acabó convertido en coraza o escudo protector. Y así se pensaba también de las tortugas, aunque ellas presentan una serie de particularidades sobre otros vertebrados. Sigue leyendo

Camuflajes

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La vida, además de una lotería, es una continua lucha por la supervivencia. Y para ello, la naturaleza y la evolución dotan a cada especie de una serie de características propias que les permiten evadirse de sus deprededadores. Pueden hacerlo siendo más rápido, detectando su presencia antes —lo que les permite huir— o sencillamente poniéndose un disfraz. Las más llamativas resultan, sin duda, estas últimas, las de camuflaje. Aunque no está nada claro que desaparecer confundiéndose con el ambiente para que los captores no puedan reconocerlos sea la estrategia más adecuada a largo plazo.

Porque en esto del camuflaje, no dejamos de estar en una carrera contra el reloj. Del mismo modo que las víctimas perfeccionan su disfraz y logran ocultarse, permanecer impasible tiene un riesgo: que los cazadores hagan lo propio —aprendan a decodificar esas señales— y acaben descubriéndolas. Y el asunto tiene que ver con la cantidad: si cada vez más animales se camuflan utilizando la misma estrategia, por muy exitosa que resulte inicialmente, lo que están provocando a la postre es darle facilidad a los que salen de caza para poder hacerse con ellas. Sigue leyendo

Luces y sombras

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Muchos organismos, desde alguno muy primitivo hasta los más evolucionados como nosotros, estamos sometidos a ciertos ritmos que condicionan el funcionamiento de nuestros órganos y por ende de nuestro cuerpo. A nadie le pasa desapercibido que hay ciertas cosas que se hacen de día y otras de noche, y no me estoy refiriendo por esto último a salir  a tomar copas, sino a dormir.

Parece bastante claro que la luz solar representa una señal que ha estado permanentemente ahí y, por consiguiente, ha sido uno de los elementos físicos más importantes de cara a condicionar aspectos evolutivos que tuvieran que ver con procesos de encendido y de apagado en los organismos terrestres. ¿Sale el Sol? Comienzan unos procesos y se apagan otros. ¿Se oculta el Sol? Igual, se inician unos y cesan otros.

¿Cómo saben esto los organismos? ¿Y quién sincroniza el encendido y apagado de todo?  Sigue leyendo

Monogamia e infanticidio

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Hoy toca hablar de un asunto que seguro será objeto de polémica y de controversia: la monogamia. Para algunos irreductibles resulta algo contra natura en el mundo animal, mientras que para otros resulta el pilar de la vida en pareja. Sin ánimo de entrar en disquisiciones éticas, evolutivamente tiene una explicación, y posiblemente sea un tributo a pagar por pertenecer a una especie más desarrollada.

Ciertamente, los argumentos de sus detractores son de peso. La mayoría de los animales no la practican y la mayoría de los machos no solo se desentienden de su pareja tras la cópula, sino también de los vástagos frutos de la misma. Incluso pueden llegar a practicar el infanticidio. Porque, ya se sabe, cuando se trata de la supervivencia, no hay lazos familiares que valgan. Sigue leyendo

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Si hiciéramos una encuesta sobre las colas de saurio más famosas, seguro que la mayoría tiraría de imaginario infantil y, en función de la edad, optaría por las que aparecen en las historietas de Pedro Picapiedra o la de Dragona, la novia dragona de Burro, el compañero de andanzas de Shrek, y madre de una descendencia de cinco burridragones (bueno los más pijos seguro que ponen la cruz en el logotipo de esa marca en su día de prendas deportivas vinculadas al tenis). Pero si cambiamos el enunciado y lo que preguntamos es por las más importantes, seguro que las mentes se quedan un buen rato dando vueltas por el limbo.

Pero esa respuesta en vacío no es preocupante. Poca gente lo sabe. Se trata de la de los cocodrilos que habitan en una charca en medio del desierto del Sahel, en Mauritania. Gracias a su cansino y acompasado movimiento, es posible la vida en este inhóspito lugar. Sigue leyendo

Cucarachas mutantes para evitar el veneno

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Aunque algunos sientan una irrefrenable pasión por ellas y vivan entre nosotros, difícilmente podemos calificarlas como animales domésticos. Más bien son acompañantes silenciosos que, en la mayoría de los casos, nos provocan sensaciones de repugnancia. Las cucarachas… tan cerca y a la vez tan odiadas, no dejan de asombrarnos. En un ranking de supervivencia, estos insectos, junto a las ratas, seguro que se aúpan a las posiciones de privilegio (¿curioso no? Tienen mejor capacidad de adaptación los bichos que no nos atraen en absoluto).

Esa capacidad de mutar o de adaptarse al ambiente hostil, en especial de las cucarachas, la conocen bien los operarios de las empresas de desinfección, que comprueban a menudo cómo se vuelven resistentes a sus plaguicidas. La última ocurrencia de estos bichitos es hacerse resistentes —rechazar— a la glucosa, el componente que habitualmente se utiliza para recubrir las dosis de veneno de los insecticidas. Sigue leyendo

Cambio de papel

papel

Ser inmortales. Bonito sueño que persiguen los humanos desde que bajamos de los árboles. Y si no podemos vivir eternamente, que por lo menos perduren nuestras obras y que quede un rastro de nuestro paso por la Tierra. Una utopía al alcance de aquellos pioneros que, utilizando restos de sangre, arcillas y otros materiales, se dedicaron a emborronar las cuevas que les cobijaban.

Probablemente, la conciencia de ser una civilización, de formar parte de un gran proyecto colectivo, existe desde el momento en que se pudo escribir la Historia —la cotidiana o la épica—. Inicialmente en forma de pictogramas en cualquier soporte físico que pudiera perdurar. Probablemente, la escritura cuneiforme y las tablillas de arcilla sean de los primeros medios en los que se tengan constancia de multitud de facetas de la cultura mesopotámica, cómo era la vida cotidiana, cómo era la historia de ese momento. Sigue leyendo

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