Tag Archive: pene


El tamaño de pene preferido

Tamaño

“Aunque en rigor no es mejor, por ser mayor o menor”… decía el estribillo de una canción del cantautor recientemente desaparecido Javier Krahe. Efectivamente, para los que no la conozcan, era un canto en defensa del tamaño de su miembro viril que hacía el irónico vate.

Y ciertamente, “aunque no está su tamaño, en honor a la verdad, fuera de la ley de la gravedad”, este asunto ocupa la actividad de los curiosos científicos, que además de preocuparse por otras leyes más decisivas para nuestra existencia también ocupan su cerebro en determinar si existe ‘un número áureo’ para catalogar el tamaño del sexo masculino. Sigue leyendo

Anuncios

Lo del tamaño del pene da para mucho, sin duda. Y día a día aparecen nuevas notas que seguro al personal masculino le pueden preocupar graves quebrantos.

Sigue leyendo

david de miguel angel

Primarios ellos, los hombres viven pendientes del centímetro y del tamaño de sus atributos. En lugar de concentrarse en aprender técnicas amatorias que nos hagan llegar a las mayores cotas de placer; algo tan sencillo como estudiar algo de anatomía femenina, prefieren martirizarse comprobando cómo existen otros iguales que no lo son tanto porque sobresalen por la longitud o dimensión de su pene.

Ridículo, pero real como la vida misma. El caso es que la Naturaleza se alía contra ellos y a ese “nunca es lo suficientemente grande” se les antoja como enemigo el frío. Todo un minidrama biológico.
Sigue leyendo

Una medida normal

medida normal

Foto de William Warby.

Mucho se habla del tamaño y poco de las secuelas psicológicas que dejan en la mente a aquellos que muestran su descontento con lo que la naturaleza les ha otorgado. Se conoce como dismorfofobia y, en general, hace referencia a un cuadro de temor desproporcionado -ansiedad extrema- por tener un defecto corporal que nos hace sentirnos diferentes a nuestros semejantes. Un complejo, que en el caso de los varones, casi siempre tiene que ver con su talla.

Ciertamente, lo más recurrente en el complicado universo masculino tiene que ver con dos elementos: la ausencia capilar en la testa y el tamaño de su muñeco. Al menos, los caucásicos ya cuentan un estudio serio sobre lo que podemos considerar normal en lo tocante a longitud y circunferencia. Y, para ello, elaboraron un gráfico al modo que se utiliza para evaluar las curvas de crecimiento de los niños (peso y talla) y las variaciones consideradas normales. Sigue leyendo

file000420637787

Los amantes de las acrobacias sexuales conocen bien que, además del salto del tigre, determinadas contorsiones no están exentas de peligros. En alguna ocasión ya hemos comentado desde estas páginas que la espalda es la principal perjudicada cuando dejamos de lado el misionero para adentrarnos en las procelosas lecturas del Kamasutra.

Los varones, inconscientes ellos, se afanan en demostrar su versatilidad a la hora de la conyunta, pero al mismo tiempo viven atormentados ante la remota y dolorosa posibilidad de que se acabe rompiendo su instrumento del amor durante el arrebato de pasión. Sigue leyendo

Gallos sin pene

gallo

Ya saben que cuando se junta un grupo de machos, el sexo se convierte en una de las conversaciones preferidas… Y dentro del abanico de campos a abordar, el tamaño de los genitales resulta uno de los asuntos que cobra enteros. Así que, con el ánimo y la intención de aportar nuevos elementos para el debate y argumentos para la conversación —que por nosotros no quede—, allá va un sugerente tema: algunas aves han perdido su pene y se reproducen por fecundación interna. Ya ven, caprichos de la evolución, que de cuando en cuando nos sorprende con cada cosa…

Y la cosa tiene su miga. Pero comencemos por lo que ocurre. Durante el crecimiento del embrión, los pollos parece que van a culminar su desarrollo luciendo un espléndido pene —se comienza a desarrollar— pero en un determinado momento este crecimiento se detiene y se activa un proceso de muerte celular que concluye con su atrofiamiento. El órgano sexual comienza a detraerse hasta su desaparición total. Hecho que sucede antes de que el pollo rompa el huevo y salga del cascarón. ¿Y quién activa ese interruptor? Pues un, malvado gen, el Bmp4, que actúa a modo de castrador natural. Sigue leyendo

Pues va a ser que el tamaño sí importa

sorpresa 

Los biólogos saben desde hace años que las pautas de reproducción de los animales se guían por un principio: las hembras seleccionan a los mejores especímenes machos para que la línea de sucesión no se vea afectada negativamente. Una selección natural que pasa por multitud de pistas: el más fuerte, el más capaz, el mejor dotado…

Sí, lo han leído perfectamente, el mejor dotado. Y esa norma animal es universal, o sea que vale para todas las especies, incluida la humana. Y es que una cosa es que con cualquier tamaño uno sea capaz de procrear y otra, y muy diferente, es cuál es el tamaño que ellas prefieren… Y lo prefieren grande.

Y no se trata de una afirmación de macho fanfarrón que se invente una teoría para poder presumir en una reunión con amigos, es el resultado de un sesudo estudio científico que afirma que las mujeres heterosexuales se sienten más atraídas (sexualmente) por hombres con penes grandes.  Sigue leyendo

El miembro viril

 pene

Aunque la Ciencia determinó que pocos centímetros son suficientes para cumplir con nuestro papel reproductor de macho (la virginidad, el principal obstáculo, está situada en la entrada de la vagina y los espermatozoides cuentan con la suficiente movilidad para realizar sin problemas su camino buscando el óvulo), si algo obsesiona al elemento masculino de los seres humanos es el tamaño de su miembro viril. Y, aunque “en rigor no es mejor por ser mayor o menor…” resultaría fatigoso relatar la cantidad de páginas que contienen anuncios sobre milagrosos alargamientos utilizando determinados adminículos o pontigues.

Y que quede muy claro, el tejido cavernoso que forma esta parte de la anatomía masculina solo crece cuando la estimulación lo inunda de sangre, y que su tamaño está determinado genéticamente. Vamos, que solo aumenta de tamaño de manera natural y que no se puede estirar cual goma de mascar a voluntad de los susodichos. Crece de este modo —pasa de la posición de descanso a la de calado de bayoneta— y son apenas dos o tres centímetros los que se puede hacer crecer en un quirófano mediante una técnica que consiste literalmente en sacar a la luz esta porción que queda oculta tras los tejidos del pubis. Sigue leyendo

Si el aparato no funciona…

Me he quedado perplejo al escuchar en las noticias que esto de la crisis (económica) nos está afectando más de la cuenta. Me refiero a que además de la Prima de Riesgo  -por cierto, que Riesgo nos podría presentar ya a su prima de una vez-, el paro y los constantes ajustes del cinturón, la población española masculina está sufriendo problemas un poquito más abajo de su cinturón…

Sí, pensad mal y acertaréis, porque a lo que me estoy refiriendo es al aumento de pacientes que reportan lo que se denomina disfunción eréctil. Vamos, que si antes tener un gatillazo era un problema de algunos, ahora hasta el 20%  (uno de cada cinco) de la población masculina se ve afectada por este problema.

Esto podría explicar por qué la tasa de relaciones sexuales en las parejas españolas es menor que en muchos países de la Unión Europea. Claro, nosotros estamos en franca desventaja, es decir que ganas no nos faltan lo que pasa es que…  Sigue leyendo

No es mejor por ser mayor

Foto de cohdra

La enorme cantidad de correos electrónicos y de microespacios televisivos publicitarios que ofrecen productos o artilugios para alargar el pene parece indicar que buena parte de la humanidad está obsesionada por la escasa longitud o el deficiente calibre de su instrumento.

¿Responde tal preocupación a límites reales del tamaño genital de los machos humanos o se trata de un zafio truco de inmorales publicistas capaces de jugar sucio incluso con nuestras partes más nobles?

Analicemos cuidadosamente las evidencias: el rigor de los datos parece señalar que coreanos e hindúes, con apenas 10 centímetros de media en el tamaño de su pene, se encuentran entre los más desfavorecidos de la humanidad; en el otro extremo, franceses y alemanes sobrepasan ampliamente la barrera de los 15 centímetros.  Sigue leyendo

A %d blogueros les gusta esto: