Tag Archive: trabajo


Confirmado: trabajar mata…

trabajar mata

Algunos ya nos lo temíamos. Si nacimos cazadores/recolectores, ¿qué demonios pintamos en este mundo amarrados al banco de galeote escribiendo artículos, por ejemplo? Han tenido que pasar varios miles de años de ‘civilización’ para constatar que enmendarle la plana a la naturaleza no sale rentable.

Una revista nada sospechosa como ‘The Lancet‘ concluye que trabajar en jornadas laborales largas no solo no es bueno para la salud, sino que además aumenta el riesgo de padecer un infarto o de sufrir algún otro tipo de enfermedad coronaria. Sigue leyendo

Anuncios

El trabajo no mata el amor

Ya sabemos que lo del trabajo es bastante más que una maldición bíblica y que sus excesos, además de esa nueva palabreja acuñada para definir una obsesión, workholic, puede acarrearnos serios problemas de salud, incluso aumentar el riesgo de alcoholismo.

El caso es que no todo será bueno -en relación al trabajo decimos- cuando las principales reivindicaciones desde que el ser humano se organizó ha sido reducir la jornada laboral. Pero como no se trata de hacer un post con marcado acento sindical, vayamos por otros derroteros. Sigue leyendo

Trabajar con tontos

Tonto

Si algo ponen de manifiesto cierto tipo de programas de convivencia -los ‘realities’ en todas sus versiones posibles: de famosos, de anónimos, de aventureros- que algunos califican como basura y otros elevan a la categoría de experimento social es que la convivencia es algo realmente complicado.

El desarrollo social y nuestra propia evolución como especie nos han determinado como animales sociales; es decir, animales que vivimos en grupo. En otras especies, esta necesidad se traduce en una reglas cerradas mediante las cuales cada miembro de la comunidad ejecuta un papel. Sigue leyendo

pelota-rota-trabajo

Foto de Carolina Valtuille.

A diferencia de los animales sociales, donde se marcan los roles entre los individuos de la camada y se organizan en torno a esas jerarquías -ya saben eso de los alfas y los betas- los humanos gustamos de ser retorcidos a la hora de enmarcar nuestras relaciones sociales.

Así, ante la aparición de un líder, brota de manera espontánea una legión de aduladores y pelotas. Ya saben, “yo no soy pelota, es que mi jefe me necesita”. O mejor dicho, existe una tendencia aceptada de que un líder tiene necesariamente un componente narcisista que hay que satisfacer, y de ahí, el nacimiento del ‘pelota’ o ‘tiralevitas’. Sigue leyendo

trabajo

Lo de la división del trabajo por sexos es algo “tan antiguo como los baños de asiento”, que diría un castizo. Y no hablamos de que uno se dedique a las tareas domésticas y el otro a ganar el sustento fuera, no se me equivoquen, que esto no va de sexismo ni de guerra de sexos.

Aclarado el asunto, sigamos. Parece que eso de cada uno se ocupe de una cosa en la pareja viene de largo, aunque no sabemos todavía si es una costumbre heredada de nuestros primos los neandertales o inherente a nuestra propia especie. El caso es que los rubios europeos así lo hacían, y se ha descubierto gracias a sus dientes. Sigue leyendo

workholic

La verdad es que nos lo temíamos, pero es bueno que un estudio científico lo confirme: los adictos al trabajo no rinden más en su puesto de trabajo. Y es que sacralizar algo no es bueno, aunque algún empresario explotador hubiera pensado lo contrario, y las adicciones, todas, son perjudiciales.

Es algo tan sencillo como los juegos de recompensa, o lo que en funcionamiento cerebral podemos llamar activar los mecanismos que nos producen placer. La adicción convierte en necesidad, no en estímulo positivo, y dependencia, lo que a la larga se traduce en insatisfacción permanente. Alterar en una sola dirección los estímulos lo que nos provoca es un desequilibrio químico que acaba por descompensar todos nuestros mecanismos neuronales. Sigue leyendo

Trabajo y felicidad

trabajo y felicidad 

Cuando me planto ante la televisión —cada vez menos— y me toca la suerte de escuchar a los ministros de Economía de turno o líderes de las organizaciones empresariales hablando de la crisis económica, más temprano que tarde acaban diciendo aquello de que “hay que aumentar la productividad” para salir del bache. Y claro, me echo a temblar porque eso significa casi siempre cuadrar balances a costa de reducir salarios.

Ahora bien, nunca se habla de las otras variables que influyen en que los asalariados sean más productivos, es decir, contribuyan de manera más decidida a arrimar el hombro para superar la cuesta arriba. Y dentro de ellas, permítanme que me quede con una: la relación entre la felicidad del individuo y el rendimiento laboral. Y me quedo con esta porque además de por sentido común se ha demostrado científicamente: las personas más felices son un 12% más productivas que las que no lo son o acuden a su puesto de trabajo en medio de temores. Sigue leyendo

Las bacterias que nos acompañan al trabajo

Hay otros mundos pero están en este, sin duda. Sobre todo uno desconocido, el que forman el universo de microorganismos, esos seres vivos que no somos capaces de ver pero que sin embargo dejan una constante huella de su presencia. De sobra es conocido que los ácaros nos acompañan durante el sueño. Pero, ¿y en la oficina, quién nos acompaña de manera silenciosa a lo largo de esas ocho horas de promedio que permanecemos en nuestro lugar de trabajo?

Un equipo de investigadores de la Unversidad de San Diego, California, y de la de Arizona se han hecho la misma pregunta y se han puesto a rastrear quién mora en los despachos. Y la medalla a las bacterias más trabajadoras hay que dársela a un tipo bastante común, los Streptococcus, Corynebacterium y Lactobactillus. Y en una proporción nada desedeñable, unos diez millones de bacterias por metro cuadrado. En total, se identificaron unas 500 bacterias de diferente género. Sigue leyendo

Menos trabajo, más vida (2)

El sueño de permanecer más tiempo sobre el planeta dirige numerosos trabajos de descubriendo el gen del envejecimiento, podremos detener el imparable camino hacia investigación a las células y su composición genética, en la creencia de que, la muerte.

Pero el envejecimiento de un ser vivo no se puede explicar exclusivamente por el envejecimiento de sus células. Las células están permanentemente naciendo y muriendo. Incluso las bacterias, que se consideraban inmortales, ya que se dividen y dan lugar a dos nuevas células, tarde o temprano acaban muriendo. Aunque llega un punto donde la regeneración deja de producirse; entonces es cuando envejecemos.

Tal vez la manifestación más clara se obtiene al observar nuestra cara y cómo con la edad se va llenado de arrugas. En las células de la piel se encuentra una proteína denominada colágeno, que tiene una gran importancia en el mantenimiento, resistencia y aspecto de la piel.  Sigue leyendo

Menos trabajo, más vida (1)

Desde que el ser humano se dedicó al sedentarismo y a utilizar su mente más que su cuerpo, ha prolongado su esperanza de vida y acortado su vida laboral —a pesar de que se vaya a prolongar la edad de jubilación— y cabe preguntarse si merece que toda esa experiencia acumulada se condene a permanecer improductiva, aun cuando se esté en plenas facultades físicas y mentales.

Hay especies, como el anfibio Proteus, que llega a los 100 años, pero se debe a que vive escondido de sus depredadores, come poco y respira lentamente (una vez cada diez horas).

En el ser humano, la longevidad depende de la vida de las células, y estas necesitan la energía que obtienen de la comida y el oxígeno, y que convierten en moléculas. Para producirla, necesitamos unos pequeños orgánulos dentro de la célula llamados mitocondrias (que poseen ADN). Con la edad, se producen mutaciones en este ADN mitocondrial, que acaban con ellas.

Si estas mutaciones se inducen de manera artificial, se puede llegar a acortar la vida hasta un tercio. En ratones, se aprecia que pierden pelo, la columna se encorva, tienen osteoporosis… envejecen antes de tiempo. Las mutaciones en el ADN mitocondrial afectan al proceso de envejecimiento más que la generación de los conocidos radicales libres.  Sigue leyendo

A %d blogueros les gusta esto: